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Principios básicos del veganismo

26 Mar, 2016

Principios básicos del veganismo

Ser vegano significa no solamente seguir una moda o cambiar la dieta, se trata de un estilo de vida que abarca más allá que la alimentación. Para los que aún no lo tengan muy claro, he decidido compartir los puntos más importantes que considero, hacen este estilo de vida se lleve lo mejor posible, es decir, que se evite en la medida de lo posible todos los actos de abuso, explotación y crueldad hacia la vida animal, para así tener un mejor planeta.

 

Este texto refleja la perspectiva que he adquirido en mi camino y estoy seguro que, con el paso del tiempo y la opinión de ustedes, se retroalimentará y se hará más extenso.

Alimentación: nos referimos al hecho de eliminar de nuestra dieta los alimentos de origen animal, derivados animales, o que en su producción se utilicen, exploten o maltraten animales. Esto incluye la carne de cerdo, res, pollo, pescado, conejo, codorniz, insectos, embutidos y un largo etcétera. Al igual derivados tales como leche, queso, yogurt, helado, huevos, miel, caviar, gelatina (contiene grenetina que se extrae del cartílago de los huesos animales).

Nuestra alimentación excluye también productos procesados que, innecesariamente, contienen cualquiera de estos ingredientes, por ejemplo: sopas procesadas, frijoles en lata, pastas, postres con leche o huevo y alimentos precocidos. También rechazamos empresas productoras de alimentos que, si bien sus productos no contienen ingredientes animales, sus marcas son conocidas por experimentar con animales, como ejemplo tenemos a Nestlé (Dueña además de otras marcas como Maggi, Nesquik, Nescafé, por mencionar sólo algunas).

Vestimenta y textiles:  Dejar de utilizar ropa que en su proceso o en sus materiales hayan utilizado recursos animales. Por ejemplo: pieles, seda, lana, plumas. Los encontramos en toda clase de ropa y accesorios, abrigos, calzado, cinturones, bolsos, pulseras, carteras, sombreros, otros artículos textiles como toallas, cobertores, almohadas y más. Es enorme la cantidad de industrias de este tipo que para su producción utilizan partes animales.

Aseo personal y del hogar:  Evitar productos que han sido probados en animales o, que en su producción, utilizaron recursos de un animal. Ejemplos de esto son jabones, shampoo, acondicionadores de cabello, pasta de dientes, cremas corporales, desodorantes, detergentes de ropa, etc. Prácticas realizadas por empresas multinacionales cuyas marcas son bastante reconocidas tales como Procter & Gamble (Pantene, Colgate, Olay, Old Spice, Gillete, Head & Shoulders, Ariel, Ace, y otro largo etcétera), SC Johnson (Pato Purific, Glade, Ziploc), Johnson & Johnson (Clean & Clear, Listerine, Lubriderm, Johnson’s, Neutrogena) son conocidas por hacer pruebas en animales, sino en sus empresas directamente, sí por hacer encargo a otras de que prueben sus productos.

Transporte: Entiéndase por carruajes, paseos en burro, elefantes, en fin, cualquier medio de transportación donde un animal sea utilizado. Si bien en algún momento de la historia estos eran los más utilizados, afortunadamente tenemos hoy un sin fin de opciones para ya no hacerlo.

Entretenimiento: zoológicos, circos, pesca, rodeo, corridas de toro, domas, cacería o equitación.

El siguiente punto no es sobre veganismo en sí, pero es parte de mi filosofía y la comparto con ustedes, siempre buscando la preservación de nuestro planeta.


Cuidado Ambiental:
Si bien abstenernos de los productos de origen animal en nuestra alimentación, vestimenta y aseo personal hace que reduzcamos drásticamente nuestra huella de carbono, emisión de gases de efecto invernadero, ahorremos agua y contribuyamos a la conservación de nuestro suelo fértil, siempre podemos hacer más. Evitando el uso de plásticos innecesarios como bolsas, platos y vasos desechables, pajillas (popote, sorbete), envases plásticos. También reduciendo nuestra basura y separándola. Reuniendo papel, cartón y latas, llevándolas a centros de acopio, y donando las cosas que ya no uses a gente que puede darles una segunda vida en vez de tirarlas a la basura.

A éstos puntos yo los llamaría los “principios básicos del veganismo”. De inicio pareciera imposible pero afortunadamente hoy día existen cada vez más opciones para hacer de este estilo de vida más sencillo. Pero… ¿qué sigue? Después de casi 3 años de adoptar este estilo de vida me he hecho esta pregunta, y la mejor forma de contestar este pensamiento es con la siguiente frase del poeta griego Constantino Kavafis:

Emprende el viaje a Ítaca pero demórate lo más que puedas, haz muchas escalas, teniendo siempre presente tu isla, la que estás buscando. Al final llegas a Ítaca, y ¿qué vas a descubrir? Que la verdadera Ítaca era el viaje.”

Con esta frase me despido, la Ítaca en el veganismo en realidad no es seguir una serie de pasos, solo la receptividad de reconocer que cada día podemos mejorar. Nuestro viaje irá desde construir un huerto para cosechar nuestro propio alimento, hacer activismo, sentir la felicidad de inspirar a alguien a que se vuelva vegano, hasta cuestionarnos el impacto de cada una de las actividades que hacemos (diario o esporádicamente) y cómo hacerlo teniendo el menor impacto posible.

Sé que el simple hecho de nuestra existencia genera un impacto sobre la Tierra, pero vamos, no seamos pesimistas, en todo podemos encontrar equilibrio.

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